XXVII

XXVII

27 de marzo de 2014

1961

'No puede haber nada mejor en esta vida que tener la certeza de que moriré a tu lado'


lcqeacplda

28 de diciembre de 2013

GCLT 1961 ✝ 2013



Un solo instante,
Un último grito,
Una vida arrancada,
Millón de lamentos.

La imagen de un ángel
de sonrisa eterna,
la dulce inocencia,
el cielo en sus ojos,

No logro entenderlo...





2 de diciembre de 2013

Palabras en la Oscuridad

Solo a oscuras en mi habitación, cuando todos, menos yo, duermen, aparecen todas las palabras que no pude ni supe decirte mirándote a los ojos. 
El sueño, desaparece súbitamente, y todas estas palabras empiezan a dar vueltas sin control por mi cabeza. Los segundos, los minutos, la horas, empiezan a transcurrir muy lentamente, mis ojos se adaptan a la oscuridad, doy vueltas y más vueltas en la cama... Todas esas palabras que en su momento no pude ni supe decir no me dejarán dormir.
'Te quiero más que a la vida', 'Estaría contigo siempre', 'Cuando tú te vas, ya nada es igual', 'Ojalá al morir estemos cogidos de la mano', frases de canciones también acuden a mi mente en esos momentos.
¿Por qué no fui capaz de decírtelas? ¿Por qué las aparto involuntariamente de mi cabeza cuando estoy contigo y regresan para atormentarme en la oscura soledad de mi habitación?
¡No! Me digo a mi mismo, me prometo que la próxima vez que te vea te las diré. Me intento convencer de que seré capaz, de que lo haré. En ese momento, me vence el sueño. Despierto a la mañana siguiente, hago memoria, he olvidado muchas cosas de las que en la oscuridad me impedían dormir. Aparto de mi mente las que recuerdo y me concentro en el día, que transcurre sin sobresaltos. Sin darme cuenta, otro día que pasa, llega la noche de nuevo, llega la oscuridad. Vuelven esas palabras...

1 de octubre de 2013

Octubre; Las cosas que de verdad importan a un lado, las que no, al otro.

Octubre no es sólo ese periodo del año que separa el calor del frío. Hace un año, separó la vida de la muerte. Separó las cosas que de verdad importan de las que pueden perderse en el vacío si que nada ni nadie las eche de menos. Para la mayoría de la gente, son sólo 31 días más, 31 días para continuar con todo lo que nos ha llevado a cada uno al lugar dónde nos encontramos en este momento. Para otros, Octubre, son 31 días en los que, radicalmente, aunque de manera lenta, todo empieza a cambiar. Ese cambio no conoce de nada, y evoluciona atravesando días, meses, estaciones y años. Sólo se detiene con la llegada de un nuevo Octubre. 
Hoy es día 1, hoy todo empieza de nuevo. Aunque te fueras hace casi un año ya, y hace unos meses, y hace unas semanas... Pero eso no importa, esto no se detiene, la gente se va, pero los Octubres siguen llegando, hasta que seamos nosotros mismos los que no vayamos, y los Octubres descansen, a nuestro lado, para siempre. 
Hola Octubre, Adiós a los que os quedáis echando de menos a Septiembre.

26 de septiembre de 2013

El fin de todas las cosas (No quiero dejar de pensar en tí, ya que eso significaría volver a pensar en mí)

Cuando entendí que te estaba olvidando fue cuando me dí cuenta de que, en realidad, no quería hacerlo. No quiero dejar de pensar en tí, ya que eso significaría volver a pensar en mí.
Tal vez sea el tiempo, el alcohol, las drogas, las nuevas compañías... pero, poco a poco, tu recuerdo, el de nuestros días, el de nuestras alegrías, el de todas nuestras cosas, va desapareciendo de mi mente mucho antes de lo que creía.
Y ahora, que el fin de todo se acerca, es cuando debo aceptar, aunque decepcionado, que ya no estás, ni estarás, y que tu recuerdo, también desaparecerá en poco tiempo. Sólo queda una cosa por decir, algo que no dije, pero que sabía que en algún momento, aunque doliera, debía decir; Adiós.

22 de agosto de 2013

Mi momento de paz

Siempre se produce en la misma situación, sólo cambia la hora y el lugar. Viene justo cuando abro los ojos. Dura tan sólo unos instantes, unos segundos, mientras desorientado, intento despertarme. Mis ojos parpadean y poco a poco comienzo a entender lo que está pasando. Es un nuevo día. Empiezo torpemente a asimilar dónde estoy, qué hice ayer, qué he soñado... Es un momento de paz, mi momento de paz, que no volverá ya en todo el día, no volverá hasta que vuelva a despertarme. Como un chispazo en la oscuridad, como una bala que penetra violentamente en mi consciencia, aparece tu imagen. Ahí acaba mi tranquilidad, mi paz, ahí acaba todo. A partir de ese momento, y a modo de bucle, mi mente empieza a recordar todos los días que compartimos y a lanzar cientos y cientos de preguntas, de las que siempre destaca la misma; ¿Por qué ya no me quieres? Ya no puedo pararlo, las horas transcurren y tu imagen sigue presente, siempre presente. Da igual lo que haga, seguirá ahí hasta que vuelvan aquellos anhelados segundos, hasta que vuelva mi único momento de paz.


2 de julio de 2013

VII



Parpadeé unos instantes y observé a mi alrededor. Cuando comprendí dónde me encontraba, le miré fijamente a los ojos, pero me ignoró, estaba muy atareado con su trabajo. Sin embargo, continué haciéndolo, necesitaba que me prestara atención. Con gran esfuerzo logré agarrarle la muñeca izquierda, y apreté con todas mis fuerzas, o las pocas que conservaba. Esta vez sí, sorprendido, dejó el bisturí y me miró a los ojos, nuestras miradas al fin se encontraron.  Ahí fue cuando le supliqué, con el alma, a través de mis ojos, pues no tenía otra manera de hacerlo. No tenía fuerzas para articular palabra, así que le miré fijamente a los ojos, recé porque supiera entender mi mensaje. Sólo veía sus ojos, tras unas gafas, el resto de su rostro estaba tras la mascarilla, y su cabeza se encontraba tapada también por un pequeño gorro.  No sé cuánto tiempo nos miramos, pero como temía, aquel doctor no supo entender lo que mis ojos suplicaban. Dirigió unas palabras a una de sus enfermeras, de las que solo pude entender la palabra anestesia. Acto seguido, otra, situada tras de mí, aplicó un tubo sobre mi boca. Antes de caer dormido de nuevo, tuve las fuerzas suficientes para coger el bisturí y clavármelo en la herida que me había llevado hasta allí. Otra enfermera lanzó un grito, mientras el doctor me agarraba la mano ensangrentada y gritaba órdenes, de las que ya no pude entender nada. Todo me daba vueltas, las palabras sonaban como ecos lejanos y mis ojos se cerraban poco a poco. Caí otra vez en un profundo sueño.

Al despertar, sólo en aquella cama de hospital, mis mayores temores se hicieron realidad, seguía con vida.

21 de mayo de 2013

JRGL

Defiéndeme de las fuerzas oscuras,
en el sueño nocturno cuando no soy consciente,
cuando mi camino se hace incierto...

Devuélveme a las zonas más altas,
a uno de tus reinos de calma.
¿Es tiempo de escapar de este ciclo de vida?


Recuérdame lo infeliz que me siento
lejos de todas tus leyes.
¿Cómo no malgastar el tiempo que me queda?

Y no me dejes nunca más...no me dejes nunca más.




21 de octubre de 2012

El día más oscuro; 15 † 012

16 de Octubre de 2012


Pain runs through life
Pleasure’s other side
Fear, some say, gives us such long lives

There was nothing til the beginning
And the water from my eyes
Is because I care who dies

Although death is transforming
There is nothing after the ending

Everything is eternal
Nothingness does not exist
No thing has ever become nothing
And nothing has never become something
What is has always been and will always be.

  15 † 012








16 de octubre de 2012

15 † 012

Seca mis lágrimas con tus labios, entra en mi mundo con la punta de tus dedos. ¿Quién quiere vivir para siempre? ¿No morirías por amor esta noche? Yo sí, y ojalá esta noche durara eternamente, durmiendo, llorando, pero sólo contigo.

16 de mayo de 2012

Hasta el día más oscuro

Me duele tanto comprender que nada será como ayer
 
No quiero volver a perder la esperanza de volverte a ver

Miré al futuro sin dudar... Lo que venga me da igual
 
El cielo no podrá apagar lo que yo te pude amar

No queda nada más... Sólo una historia sin final
 
Y mostrarte en estos versos lo que yo te pude amar

1 de abril de 2012

Un Mundo en el Silencio

Capítulo I

V estaba bastante alterada, y me hablaba alternando palabras con sollozos.
-Fue terrible, manteníamos una conversación de las nuestras de siempre. Nunca pensé que Él pudiera hacer algo así.

- Yo sabía que estaba loco. Cuéntame lo que pasó- le pedí a V
- No puedo hacerlo, no puedo volver a aquel lugar. Pero toma- contestó V, mientras sacaba un papel arrugado de su bolso.
Examiné el papel. Al abrirlo comprobé que era la conversación que V mantuvo con Él antes del incidente. Al parecer, V lo había escrito para no tener que contarlo más veces..
-La policía, al ver que no podía parar de llorar al recordar lo sucedido, me aconsejó que lo escribiera en un papel. La parte escrita en mayúsculas es la mía- me aclaró V
Asentí, en efecto, había partes escritas en mayúscula, las que correspondían al diálogo de V, y partes en minúscula, las de Él. Empecé a leer.

- ¿TÚ ERES FELIZ?
- ¿Y qué es ser feliz? ¿Acaso no es algo que viene y que se va en apenas un suspiro? Para mí, la felicidad puede ser algo que dura apenas un segundo-

- ¿QUÉ TONTERÍAS DICES?
- ¿Tonterías? Para mí no lo son. Es lo que realmente pienso. ¿No crees que todo lo que tenemos puede perderse en un tan solo instante? La felicidad, el amor, los sueños e incluso la vida...

- SIEMPRE ERES TAN NEGATIVO....
- No, yo opino que soy realista, todo es efímero, nada permanece.

- NO SÉ, YO CREO QUE EXISTEN COSAS QUE SI SON PARA SIEMPRE
- Estás equivocada. Voy a demostrártelo en un ejemplo


En ese momento, sacó una cuchilla que tenía guardada en su bolsillo y se cortó el cuello, mientras me miraba con una sonrisa, como si estuviera haciendo lo más normal del mundo. Murió en mis brazos con una sonrisa.

Volví a doblar el papel y lo dejé cuidadosamente en la mesa. No sabía que decir. Permanecimos unos minutos en silencio.
- Es todo tan irreal. Tuvo que ser horrible- añadí cuando el silencio empezaba a resultar insoportable
-Ya pero aun así no llego a entenderlo- me contestó, intentando no llorar- Pero si, tienes razón
- ¿En qué?
- En lo que has dicho de Él. Estaba Loco.
Tras despedirme con un abrazo de V, me alejé a la puerta sin mediar palabra. Cuando la había abierto y me disponía a salir V se volvió y me preguntó
- ¿Por qué a veces todas las cosas carecen de sentido?
- No lo sé- la contesté -Pero pienso averiguarlo. Cerré la puerta y me marché

No eran simples palabras de consuelo, simplemente dije lo que pensaba. Pensaba descubrir la verdad de todo este asunto. ¿Por qué Él se suicidó?, ¿Por qué de aquella forma tan espantosa? Y sobre todo, ¿Por qué dejo sobre mi cama una nota sólo 24 horas antes que decía que se iba a suicidar por mi culpa?

Capítulo II

"No soy más que un cuerpo sin energía. Soy como un sol sin luz, como un universo en el silencio. Y todo por tu culpa. ADIÓS"

Esta fue la enigmática nota que Él dejo sobre mi cama el día anterior a su suicidio en presencia de V, es decir, antes de ayer. En ese momento no supe lo que me quería decir, ahora lo entiendo todo. A V no la dije nada, ya estaba sufriendo bastante. Nada más llegar de su casa, dormí unas horas, creo que fueron dos o tres, pero me parecieron una eternidad. Los ladridos de los perros del vecino me despertaron. Empecé con la dura tarea de deshacerme de todas sus cosas. Repartí toda su ropa entre los mendigos del barrio, metí sus papeles, sus libros, sus discos y todos sus trastos en cajas y los bajé a la basura. Solo guardé su vieja cámara, su bicicleta y un jersey con la letra M en mayúscula, que yo recuerde el único regalo que le di en mi vida. Al bajar a tirar las dos últimas cajas de sus cosas me encontré con el vecino (el de los perros).

-Ya me he enterado de lo de tu hermano- me dijo –Lo siento mucho

- Gracias – Le contesté sonriéndole y acercándome a la puerta para acabar así con la conversación. Sin embargo, el siguió.

- Todos los vecinos le hemos comprado unas flores. Nos gustaría que en memoria de…

- ¡NO! – le interrumpí, causándole un pequeño sobresalto –No pronuncies su nombre por favor, y por las flores gracias, las haré llegar a su tumba.

Me apresuré a salir del portal y dejar las cajas, que ya empezaban a pesar, en la basura. Para no ver al vecino de nuevo, paseé durante unas horas por el parque con la mala suerte de encontrarme con otra vecina al volver, que me dio su pésame y me recordó lo de las flores que todos los vecinos le habían comprado para Él.

Por fin en casa, me duché, recogí la cocina, cogí una manzana y me la tomé sobre la cama, cuando de repente observé que encima del armario había una caja de cartón que jamás había visto. La bajé con la intención de tirarla sin ver su contenido, pero una inscripción en su tapa llamó mi atención:

“Un mundo en el silencio”

Era claramente la letra de Él, y la caja la había colocado encima de mi armario con la intención de que la encontrara después de su muerte. Al abrir la caja se me cortó la respiración. Estaba llena de cosas que me sobresaltaron, y que me respondían a la pregunta porque Él se había suicidado con mucha más facilidad de la que nunca había podido imaginar.

Capítulo III

-Si lo que quería era asustarnos, lo ha conseguido- dijo V

-Sí – contesté- Esto explica porque quería morir. Pero hay muchas cosas que todavía no entiendo.

En cuanto descubrí el contenido de la misteriosa caja sobre mi armario, llamé inmediatamente a V, que se presentó a las dos horas. Al contario que toda la fragilidad mostrada ayer, ese día demostraba mucha más entereza y parecía haberse recuperado ya del suicidio de Él.

-Tengo un poco de hambre. ¿Podrías traerme algo de comida? Lo que sea…

-Claro- dije mientras me levantaba e iba a la cocina.

Me apoyé en la puerta porque sentí un fuerte mareo de repente, por todo lo ocurrido en estos últimos días, supuse. Cogí otra manzana para V, ya que no me apetecía nada cocinar. Cuando volví a la habitación, estaba guardando todas las cosas de nuevo en la caja. Todas las fotos hechas con su vieja cámara en las que se nos veía a V y a mí paseando, hablando, e incluso besándonos. Fotos que demostraban que Él nos había estado siguiendo. También guardaba multitud de papelitos arrugados llenos de frases y poesías (no siempre agradables). En muchos de esos papeles viejos, una inscripción se repetía con frecuencia:

Tiempo, que arrastrando te llevas mis sueños

¿Por qué vas robando el pasado?

La inocencia enmudece y me dejas

desnudo ante mi soledad

Seguramente se tratara de alguna canción o poesía de sus muchos discos o libros. Me di cuenta que jamás lo sabría pues esa misma mañana me había deshecho de todas sus pertenencias.

-No entiendo cómo pudo hacer todo esto- dijo V en voz baja, rompiendo el silencio.-Acabar con todo de esa manera tan horrible solo porque le engañáramos.

-En algún momento nos descubrió, se obsesionó y acabó por volverse loco-contesté yo -Actuaba como si no lo supiera, guardándose el dolor. Mira lo que encontré en su diario.

En la caja que Él nos había dejado, también se encontraba su diario, que era lo único que V no había guardado de nuevo en la caja. Estaba en el suelo, junto a sus piernas, delgadas y blanquecinas. Lo recogí y busqué una página que antes de la llegada de V me inquietó. Mientras daba los últimos mordiscos a la manzana, ella me miraba atenta, aunque sus ojos delataban cierto temor. Cuando encontré la página que buscaba, leí en voz alta.

-Sé que ellas han estado juntas a mis espaldas. Actúo como si no lo supiera, pero lo sé. Di todo por ellas, y ahora se han construido un nuevo mundo, dejándome apartado en el mío de soledad. En un mundo en el silencio. Ellas…

Déjalo ya por favor!- me interrumpió V, cuyos ojos se había humedecido- Es demasiado para mí, además me encuentro mal…

-Lo cierto es que yo también-dije, mientras depositaba de nuevo el diario en la caja- Estoy como mareada

-Y yo…

En ese momento, V, que estaba sentada sobre la alfombra, caía lentamente sobre ella, sin hacer apenas ruido, como una hoja que cae de un árbol y se posa suavemente sobre el suelo. Rápidamente me abalancé sobre ella, cuando de repente un fuerte dolor de cabeza me hizo pararme en seco. Llevándome las puntas de los dedos a mis sienes, donde se concentraba el dolor, recordé algunas frases sueltas del diario que predecían una venganza, también vino a mi mente que, tal vez, las manzanas que habíamos tomado las hubiera comprado Él antes de morir. Mientras mis piernas flaqueaban y caía de rodillas al suelo, observé el cuerpo inerte de V en el instante en que mi visión se nublaba. Por último, mientras agonizaba tumbada boca abajo sobre la alfombra, me vinieron a la mente los mismos versos que el repetía constantemente, mientras, mi cuerpo se adentraba en el mundo donde Él y V ya me esperaban. En el mundo de silencio donde siempre se acaba, aunque yo, hasta unos instantes antes, nunca pensé que conocería tan pronto.

Tiempo, que arrastrando te llevas mis sueños

¿Por qué vas robando el pasado?

La inocencia enmudece y me dejas

desnudo ante mi soledad